En la infancia nunca faltará el niño o niña más engreído de la clase que para descalificarte se valdrá, con razón o sin ella, de llamarte Piojoso o Piojosa. ¿Por qué permitirle eso si podemos dar una respuesta inteligente que aniquilará todo rastro malvado de tal apelativo despectivo?. Pués hoy, se me han ocurrido una lista de respuestas a tener en cuenta para tal situación:
Si te gritan Piojoso o Piojosa, puedes contestar:
- Son temporales, se acabaron las pulgas esta mañana en mi casa.
- No, ese término es técnicamente impreciso ahora. Dime Lendroso.
- Los piojos no son parásitos, son mascotas.
- Los piojos son un control biológico para eliminar las garrapatas y pulgas en mi casa.
- Quisieras tú tener tantos piojos como yo.
- Ja! eso es porque no puedes pronunciar ftirápteroso.









